El Versículo de Hoy : 21 Octubre    

Bendito sea Dios, Padre de nuestro señor Jesucristo, el Padre de las misericordias y Dios de toda consolación. El cual nos consuela en todas nuestras tribulaciones, para que podamos también nosotros consolar a los que se hallan en cualquier trabajo, con la misma consolación con que nosotros somo consolados por Dios.

2 Corintios 1:3-4

Comentario: Somos consolados cuando estamos heridos. Somos consolados porque nos hace falta una bendición. Somos consolados porque Dios nos ama. Somos consolados para consolar a otros. Mientras cada uno de estas frases es verdad, la última es la más importante. El consuelo no es completo hasta que se comparte con alguien más. Es el paso final en el proceso de sanar el dolor, las heridas y las pérdidas. Hasta que no compartamos el consuelo recibido, hasta que no lo demos a otros, nuestro consuelo es débil, superficial y limitado. Consuela a los demás y serás más consolado.

Oración: Oh Señor, Dios del cielo y la tierra, Creador del universo, gracias por conocer mi corazón, gracias por preocuparte por mis y por consolarme cuando estoy herido. Ayúdame a compartir tu gracia, tu misericordia, y tu consuelo con alguien más hoy. En el nombre de Jesús, Amén.

 

 
 
 
 

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