Comentario: La ansiedad es el preocuparse por cosas que no podemos controlar y que a su vez no eliminamos de nuestros pensamientos. La ansiedad domina y controla una mente
pasiva y un corazón problemático, llenando los dos de duda, temor y terror. Pero a la
ansiedad no se la puede deshechar, hay que reemplazarla. Podemos reemplazarla por dar
nuestras preocupaciones al Señor, confiando que El nos va a cuidar. Entonces, mientras le
damos las gracias por lo que ha hecho por nosotros y lo que hace en nuestras vidas,
reemplazamos estas preocupaciones con un sentido genuino de su presencia. Como
resultado, nuestra confianza en el futuro que tiene para nosotros puede volver.
Oración: Padre, sé que me amas. Has hecho tanto para bendecir y salvarme. Pongo las preocupaciones (aquí mencionas las cosas específicas que te estan preocupando) en tus
manos. Padre, también quiero agradecerte por las muchas maneras en las cuales me has
bendecido en toda mi vida (aqui menciones las bendiciones que has recibido de Dios).
Ahora, Padre Amado, te pido que llenes mi corazón con Tu Espíritu y mi mente con el
sentido de tu presencia y paz. En el nombre de Jesús, oro, Amén.
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