Comentario: A menudo no damos suficiente importancia a lo que tenemos, donde vivimos, las amistades que bendicen a nuestras vidas y la familia que nos da un lugar donde pertenecer y crecer. Todas estas cosas son bendiciones de Dios. No las merecemos. No las hemos ganado. Sin embargo, si podemos destruirlas. Dios quiere que vivamos vidas obedientes no solo para complacerle a el sino también para protegernos y los que amamos. Así debemos corregir nuestra manera de vivir de una vida egoista a una de servicio a el.
Oración: Padre Todopoderoso y Santo, perdóname mis pecados. Te pido que me bendíces dandome el poder para vivir de manera apasionada por Tí y para Tu gloria. En el nombre de Jesús oro, Amen.
El Versículo de Hoy en:
Inglés
Portugués