Comentario: Tenemos ejemplos de los que han utilizado a su bienes de manera sabia que honraba a Dios: Bernebé en Hechos 4 (vea 2 Corintios 8-9; I Timoteo 6:17-18). Aun así el Nuevo Testamento nos advierte vez tras vez en cuanto a nuestro deseo de la riqueza. Fuera de control, este deseo puede llegar a ser nuestro dios llevandonos a la ruina (I Timoteo 6:9-10). Puede llegar a ser idolatria (Colosenses 3:5). Correr tras la riqueza es solo otro intento vano de dar sentido a la vida. En los últimos dos versículos del Libro de Eclesiastés, el Sabio revela donde podemos encontrar el significado verdadero de la vida así explicando lo que quiere decir Pablo cuando dice, "Es cierto que con la verdadera religión se obtienen ganancias, pero sólo si uno está satisfecho con lo que tiene."
Oración: Padre Todopoderoso y Generoso, gracias por bendecirme tan ricamente. Llena mi corazón con tu generosidad para que pueda llegar a ser una bendición a los que me rodean. Guarde mi corazón del afán, egoismo y envidia para que pueda recibir a tus regalos dando gracias y compartiendo con gozo. En el nombre de Jesús oro, Amen.
El Versículo de Hoy en:
Inglés
Portugués